
No es que desaparezcan los empleos. Es que ya no se crean.
La conversación pública sobre IA y trabajo está atascada en la pregunta equivocada. "¿Van a reemplazar mi puesto?" es el marco al que todos recurren, porque tiene una imagen clara: un robot ocupando un asiento específico. A los titulares les encanta. Goldman: la IA reemplazará 300 millones de empleos. McKinsey: la mitad de toda la actividad laboral es automatizable. El marco del desplazamiento promete un evento — un anuncio, un despido, una nota de prensa — y las respuestas de política pública que sugiere son familiares: reentrenamiento, ingreso básico universal, regulación. ...
