
La Pura Verdad — Lo que una revista cristiana le dio a un no creyente
De niño en Colombia tuve una suscripción gratuita a La Pura Verdad — la edición en español de The Plain Truth, fundada en 1934 por Herbert W. Armstrong y enviada por correo desde el Ambassador College en Pasadena, cerca de Los Ángeles. Era, sin ambigüedad, literatura evangélica: profecía, razonamiento apocalíptico, una lectura específica de las escrituras orientada a la conversión. Nunca fui cristiano. Nada de su teología prendió en mí. Y sin embargo seguí leyéndola, número tras número, porque algunos de los artículos eran muy buenos — bien investigados, bien escritos, curiosos sobre el mundo de una manera que no tenía nada que ver con la doctrina. …
