Madre, padre y los dioses que contratamos
¿Alguna vez dejamos de pedirles a nuestros padres que nos salven, o solo aprendemos a rebautizarlos? Dios, el gobierno, la medicina, la ciencia, el mercado, la institución, el experto: cualquiera puede volverse un padre más grande cuando se lo invoca no como una herramienta para entender o coordinar, sino como un adulto imaginario que absorberá las consecuencias de nuestro miedo. El vocabulario cambia —providencia, política pública, diagnóstico, evidencia, crecimiento— pero el ruego de fondo puede seguir siendo asombrosamente íntimo: que venga alguien más grande y haga desaparecer el peligro. …