El Peso de la Vida — Contra la Exigencia de Ligereza
La vida se espesa con facilidad. No necesariamente de forma trágica en el sentido literario, y no solo a través de la presencia inequívoca del duelo, la enfermedad o la catástrofe. Una semana puede adquirir peso por acumulación ordinaria: un cuerpo que necesita dormir, un trabajo que hace una exigencia nueva justo cuando se cumple con otra, una relación que contiene a la vez refugio y obligación, una decisión cuyas consecuencias no pueden conocerse hasta que llegan. La sorpresa no es que esto ocurra. Es que sigamos tratándolo como evidencia de que algo salió mal. …