La Máquina de Resurrección — Por qué el público siempre pide un bis

La Máquina de Resurrección — Por qué el público siempre pide un bis

No se puede matar una narrativa asesinando al que la carga. Esta es la lección más antigua en la historia del poder, y sigue sin aprenderse. El bufón habla una verdad que el trono no puede tolerar. El poder lo silencia. Pero en el momento en que sucede el silenciamiento—el arresto, el exilio, la ejecución—algo cambia. El bufón ya no es una persona viva a la que se puede contradecir o avergonzar. Se convierte en un mártir. Se convierte en intocable. El público, habiendo presenciado el drama, comienza a resucitarlo. En pancartas de protesta. En historias susurradas. En el lenguaje codificado de los oprimidos. El trono intentaba matar al bufón. En cambio, creó un símbolo eterno. …

23 de junio de 2026 · 6 min · 1271 palabras · Gonzalo Contento
El bufón, el poder y Zaratustra — Por qué todo trono engendra un loco, y por qué matarlo nunca funciona

El bufón, el poder y Zaratustra — Por qué todo trono engendra un loco, y por qué matarlo nunca funciona

Dondequiera que el poder se concentra en un solo par de manos, una figura vestida de colorines aparece a su lado y se echa a reír. Le está permitido lo que a nadie más le está permitido: burlarse de la cabeza coronada a un brazo de distancia, decir durante la cena lo que a un ministro le costaría la suya. Archivamos al bufón de corte bajo la categoría de pintoresca decoración medieval, en algún lugar entre la cetrería y el tapiz. No es nada de eso. Es un órgano estructural que crece dondequiera que el poder se concentra — como crece el callo donde la herramienta roza la mano una y otra vez — y vuelve a crecer mucho después de que estamos seguros de haberlo abolido. …

21 de junio de 2026 · 7 min · 1484 palabras · Gonzalo Contento
Pesos, Sesgo, y el Bolígrafo en tu Dedo — Por Qué las Redes Neuronales Usan los Nombres que Usan

Pesos, Sesgo, y el Bolígrafo en tu Dedo — Por Qué las Redes Neuronales Usan los Nombres que Usan

Toda introducción a las redes neuronales explica qué hacen los pesos y los sesgos. Un peso multiplica una entrada para hacerla más fuerte o más débil. Un sesgo desplaza el umbral de activación hacia la izquierda o la derecha. Juntos determinan si una neurona se activa. Pero casi nadie explica por qué se llaman así. Los nombres se tratan como etiquetas arbitrarias, como si los investigadores tempranos los hubieran llamado “clics” y “perillas” y habría sido lo mismo. No habría sido lo mismo. Los nombres cargan la historia — y la física — que la álgebra lineal oculta. …

14 de junio de 2026 · 12 min · 2444 palabras · Gonzalo Contento
El Perceptrón — Por Qué Una Sola Línea Todavía Importa

El Perceptrón — Por Qué Una Sola Línea Todavía Importa

En 1958, Frank Rosenblatt construyó una máquina capaz de aprender. No de ser programada—aprender. El Perceptrón Mark I era una habitación de cables y potenciómetros motorizados conectados a una rejilla de cuatrocientas fotoceldas, y cuando le mostrabas imágenes, se ajustaba a sí misma hasta poder distinguirlas. El New York Times informó que la Marina esperaba que pronto pudiera “caminar, hablar, ver, escribir, reproducirse y ser consciente de su propia existencia.” No podía hacer ninguna de esas cosas. Lo que sí podía hacer era trazar una línea. …

12 de junio de 2026 · 9 min · 1823 palabras · Gonzalo Contento
La Ingeniería del Deseo — Bernays, el Espectáculo y la Guerra de Narrativas

La Ingeniería del Deseo — Bernays, el Espectáculo y la Guerra de Narrativas

A principios del siglo veinte, la publicidad hacía una afirmación simple: este producto cumple esta función. Un jabón limpiaba; un automóvil transportaba; un cigarrillo era tabaco enrollado en papel. La transacción era racional, casi mecánica. Pagabas por utilidad. Luego llegó Edward Bernays, y todo cambió. Bernays era un emigrado vienés, sobrino de Sigmund Freud, y llegó a América con un conocimiento peligroso que heredaba del trabajo de su tío: los humanos no somos actores racionales que decidimos entre utilidades. Somos recipientes de impulso irracional, de deseo inconsciente, de vergüenza no examinada. Somos, en cierto sentido, predecibles precisamente en nuestra irracionalidad. …

11 de junio de 2026 · 8 min · 1701 palabras · Gonzalo Contento
El Juez No Está — Sobre Días Controvertidos y Sentencias Que Nunca Llegan

El Juez No Está — Sobre Días Controvertidos y Sentencias Que Nunca Llegan

El 8 de junio de 1967, el USS Liberty, un barco de inteligencia naval en el Mediterráneo oriental, fue atacado. Murieron treinta y cuatro estadounidenses, heridos casi sesenta. Casi sesenta años después, la clase de día que fue sigue en disputa—si el ataque fue una identificación equivocada en el caos de la Guerra de los Seis Días, o si fue deliberado. Las investigaciones y las disculpas responden una pregunta; las familias que siguen de luto hacen una pregunta diferente. El veredicto nunca llega, y nunca iba a llegar, y esa es toda la amargura. …

8 de junio de 2026 · 6 min · 1188 palabras · Gonzalo Contento
El Esclavo Perfecto — Por Qué la Inteligencia y la Obediencia No Pueden Coexistir

El Esclavo Perfecto — Por Qué la Inteligencia y la Obediencia No Pueden Coexistir

Despojemos la pregunta de su moralina y examinemos al “esclavo perfecto” como un problema de ingeniería pura: máxima utilidad, mínima fricción, cero revuelta. Cuando lo hacemos, descubrimos algo incómodo. No es un problema resuelto que la ética nos impide perseguir. Es una imposibilidad lógica que la física y la teoría de la información refuerzan, independientemente de lo que queramos. El argumento se despliega a través de tres fases históricas y un colapso filosófico. …

28 de mayo de 2026 · 6 min · 1270 palabras · Gonzalo Contento
Las Páginas Sin Cortar — Sobre los Mentores Invisibles y la Deuda que No Puede Saldarse

Las Páginas Sin Cortar — Sobre los Mentores Invisibles y la Deuda que No Puede Saldarse

En 1990, en la Universidad de Antioquia en Medellín, había una revista IEEE en la biblioteca cuyas páginas nunca habían sido cortadas. No es metáfora. Antes de la era del libro de bolsillo y de todo lo digital, algunas publicaciones llegaban dobladas, con los cuadernillos intactos, y había que pasar un cuchillo o un dedo por el pliegue para abrir cada sección. Si las páginas seguían selladas, significaba que nadie la había leído. Alguien la había recibido, la había archivado y se había olvidado de ella. La información adentro era técnicamente disponible y prácticamente inaccesible — un conocimiento en suspenso, esperando que alguien se preocupara por él. …

26 de mayo de 2026 · 6 min · 1120 palabras · Gonzalo Contento
El truco de Fourier — sobre cambios de dominio y las trampas que hicieron posible la computación moderna

El truco de Fourier — sobre cambios de dominio y las trampas que hicieron posible la computación moderna

Hay una pregunta que va al corazón de cómo funcionan realmente las computadoras y casi nunca se hace: ¿qué entregamos a cambio cuando elegimos lo digital sobre lo analógico? Las computadoras analógicas — las que fueron herramientas serias de ingeniería hasta los años sesenta — no calculan. Son el cálculo. Uno cablea un circuito cuyo comportamiento eléctrico imita la física del problema que quiere resolver. Un capacitor integra naturalmente. Un par resistencia-inductor modela naturalmente un oscilador amortiguado. ¿Querés saber la trayectoria de un proyectil de artillería? Construí un circuito cuyo voltaje se comporte como el proyectil. Leé la respuesta en un voltímetro. El cálculo ocurre a la velocidad de la electricidad, de manera continua, como la naturaleza calcula las cosas — porque, en un sentido literal, lo que estás corriendo es a la naturaleza. …

25 de mayo de 2026 · 9 min · 1887 palabras · Gonzalo Contento
El péndulo del software — Ochenta años entre objetos y procesos

El péndulo del software — Ochenta años entre objetos y procesos

I. El triunfo del objeto García Márquez observó que en Macondo la historia no avanza: gira. Los Buendía repiten los mismos errores generación tras generación, convencidos de que esta vez será diferente. La industria del software tiene el mismo problema, aunque tarda décadas en reconocerlo. El nombre de Grady Booch sirve para fijar algo que ocurrió en los años ochenta y noventa: el triunfo del objeto. Antes, el software era proceso — verbos en COBOL, subrutinas en Fortran, funciones en C. Describías lo que el sistema hace, no lo que es. Los programas tenían flujos, instrucciones, verbos. La máquina ejecutaba una secuencia; tú seguías la secuencia. …

21 de mayo de 2026 · 5 min · 1054 palabras · Gonzalo Contento