
El Perceptrón — Por Qué Una Sola Línea Todavía Importa
En 1958, Frank Rosenblatt construyó una máquina capaz de aprender. No de ser programada—aprender. El Perceptrón Mark I era una habitación de cables y potenciómetros motorizados conectados a una rejilla de cuatrocientas fotoceldas, y cuando le mostrabas imágenes, se ajustaba a sí misma hasta poder distinguirlas. El New York Times informó que la Marina esperaba que pronto pudiera “caminar, hablar, ver, escribir, reproducirse y ser consciente de su propia existencia.” No podía hacer ninguna de esas cosas. Lo que sí podía hacer era trazar una línea. …








