
Está escrito — de las paredes rupestres a los transformers, el proyecto de cuarenta mil años de sacar el conocimiento del cráneo
Un cerebro humano acumula, en promedio, una vida de conocimiento. Después muere. Toda técnica, toda historia, todo mapa del territorio acumulado en él — el nombre de la planta que cura, el ángulo del lanzamiento, el rostro del antepasado — se va con él. La evolución nos dio el lenguaje como solución parcial: el conocimiento que puede hablarse puede sobrevivir al que habla, si alguien más lo escucha y lo repite. La tradición oral es el primer sistema de memoria externo. Es también el más frágil: depende de la transmisión fiel, se distorsiona en cada relevo, está acotada al alcance de una voz y a la atención de quien escucha. …
