
El Esclavo Perfecto — Por Qué la Inteligencia y la Obediencia No Pueden Coexistir
Despojemos la pregunta de su moralina y examinemos al “esclavo perfecto” como un problema de ingeniería pura: máxima utilidad, mínima fricción, cero revuelta. Cuando lo hacemos, descubrimos algo incómodo. No es un problema resuelto que la ética nos impide perseguir. Es una imposibilidad lógica que la física y la teoría de la información refuerzan, independientemente de lo que queramos. El argumento se despliega a través de tres fases históricas y un colapso filosófico. …

